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EDICIÓN ELECTRÓNICA DEL DICCIONARIO DE USO DEL ESPAÑOL, DE MARÍA MOLINER Por Antonio VILLANUEVA. (Publicado en la revista Trébede. Mensual aragonés de análisis, opinión y cultura, nº 36, Zaragoza, marzo de 2000, pp. 63-67. ISSN 1137-6007). Cuando María Moliner preparaba su Diccionario de uso del español, las nuevas tecnologías eran aún cosa de iniciados, de sabios algo locos y sus disparatadas invenciones. Ignoraba doña María que, a los pocos años de su muerte, acaecida en 1981, iba a aparecer en el mercado la versión electrónica de su obra más importante. De haber existido en su tiempo ordenadores personales, redes telemáticas y las aplicaciones lógicas que hoy se compran en cualquier hiper, los quince años largos dedicados a la redacción de su magno lexicón se habrían acortado sensiblemente. Y es que las nuevas tecnologías están cambiando nuestra vida, afectan a todo y a todos. Vivimos en una cultura de la pantalla, en cambio permanente y continua evolución. VENTAJAS DE LA EDICIÓN DIGITAL DEL DICCIONARIO La imposición de la tecnología es cuestión de tiempo. Vivimos en la Era de la Información. Se habla de "vida digital", "estilo de vida en red" o "inteligencia electrónica". Hemos dejado de ser homo sapiens para convertirnos en homo videns (con la televisión) y, últimamente, en homo digitalis (gracias al / por culpa del ordenador). La telecracia ha dejado paso a la digitocracia. La informatización es un camino sin retorno, sólo comparable a procesos históricos tan relevantes como la romanización. Los bits sustituyen al átomo, la cultura inmaterial a la material. Las ventajas son tan evidentes que acabarán imponiéndose por sí mismas. En el mundo de la edición, esas ventajas son aún más visibles:
Algo ha cambiado en el universo editorial y quien no lo reconozca sufrirá las consecuencias. Por ejemplo, la Encyclopaedia Britannica, negocio floreciente y de prestigio, iniciado en 1768 por Colin McFarquhan y Andrew Bell: tras 232 años de éxito, la editora cerró parte de sus oficinas y despidió a muchos empleados. ¿Causa? La tecnofobia de sus dirigentes, ahora remontada. Si Diderot y DAlambert quisieran editar en nuestros días su célebre Encyclopédie des Arts et des Métiers, no tendrían más remedio que hacerlo en CD-ROM. El formato digital se ha extendido a todos los ámbitos, de manera especial a la lexicografía. La lectura hipertextual se adapta al modo de consulta de diccionarios, enciclopedias, bibliografías, colecciones legislativas y otros bancos informativos, que se pueden editar electrónicamente a coste reducido, con una mejora considerable en la presentación, el manejo de datos, la actualización y los sistemas de referencia. Los formatos electrónicos se han hecho tan populares que periódicos y revistas los regalan a sus lectores sin aumento de precio. Existen, en soporte digital, multitud de diccionarios monolingües, multilingües, especializados (de medicina, informática, vinos, botánica ); correctores ortográficos, conjugadores verbales, analizadores sintácticos, traductores; cursos de idiomas, antologías de textos, historias de la literatura... La mayoría pueden consultarse "en línea", a través de Internet. Otros se editan en CD-ROM. He aquí los principales diccionarios en ese formato: EL DICCIONARIO DE USO DEL ESPAÑOL, DE MARÍA MOLINER, EN CD-ROM
El esfuerzo conjunto de editorial Gredos y el Linguistic Technology Department de Novell ha dado como resultado la edición electrónica del Diccionario Moliner, que conserva las características de la original y añade las ventajas de la tecnología. No es casualidad que doña María incluyese en su obra, antes que la Real Academia, la palabra cibernética. Ella quiso que su diccionario fuese descriptivo, en vez de normativo; que recogiese los usos, sin sancionarlos. Adoptó, para ello, el socrático punto de vista del niño que no sabe, del estudiante ávido por conocer; la perspectiva de quien acude al diccionario necesitado de ayuda. Rompió así con las crípticas definiciones de la lexicografía oficial, con sus tautológicas remisiones de un sinónimo a otro, sin llegar a explicar nunca el significado en cuestión; o con sus estereotipadas expresiones "dícese de", "acción y efecto de", "calidad de", "Que posee la propiedad de", demasiado abundantes en el índice académico. Limpió de retórica el viejo lexicón. El resultado fue un tesauro útil, innovador, diferente. Un repertorio que como ella misma reconocía partía del de la Docta Casa, pero añadía y quitaba entradas (adicionó neologismos y préstamos, suprimió arcaísmos y expresiones desusadas). Lo importante es el uso, incluso más que la definición. Porque, a fin de cuentas, ¿qué necesitamos aprender de una nueva palabra, su descripción académica o sus posibilidades combinatorias, hábilmente ejemplificadas? Se adelantó doña María en cuestiones como considerar a la CH y la LL como letras simples (C + H, L + L), siguiendo el ejemplo de los mejores diccionarios extranjeros. Un criterio que, más tarde, ratificó la R.A.E. También creó un complejo sistema de referencia de unas voces a otras, sustituido ventajosamente en la edición electrónica por hiperenlaces. A nuestra estudiosa le interesaba facilitar el tránsito "de la idea a la palabra", como a otro gran lexicógrafo de nuestro tiempo, don Julio Casares, autor del monumental Diccionario ideológico; por eso incluyó sinónimos, palabras afines, expresiones y frases hechas, antónimos, etimologías, marcas gramaticales, niveles de empleo. El espíritu original de María Moliner se mantiene en la edición electrónica del Diccionario, actualizado con 7.700 entradas y 25.000 acepciones nuevas. Se han revisado definiciones y catálogos. Se ha añadido un apéndice de términos científicos y otro de cuestiones gramaticales. Algunos han criticado la nueva ordenación alfabética, distinta de la original, decretada por la editorial Gredos, con la discrepancia de los herederos de doña María. Pero esta polémica afecta a la edición en papel. La flexibilidad del formato digital permite acceder instantáneamente a cualquier palabra, sin necesidad siquiera de escribirla por completo. O saltar a una nueva entrada, con un sencillo clic hipertextual. O realizar búsquedas mediante operadores lógicos, elegir el color y tamaño de las letras, exportar texto a un procesador. P.V.P : 9.900 ptas. OTROS DICCIONARIOS EN CD-ROM DICCIONARIO DE LA REAL ACADEMIA DE LA LENGUA.
Versión electrónica de la 21ª edición del diccionario de la RAE. 83.000 entradas, 180.000 definiciones, 43.000 etimologías, 310.000 abreviaturas y más de 2 millones de palabras. Tiene un modo directo de consulta y un utilísimo modo inverso que permite agrupar palabras por rimas o terminaciones. Consulta rápida desde cualquier aplicación, exportación de textos por medio del portapapeles, clasificación de palabras por su etimología o lengua de origen, por prefijos, etc. Búsquedas de varias condiciones mediante operadores lógicos. P.V.P. 19.500 Ptas. GRAN DICCIONARIO DE LA LENGUA ESPAÑOLA LAROUSSE-PLANETA
70.000 palabras y 144.000 acepciones. Rápido acceso a la información, interfaz de usuario intuitiva y de gran limpieza visual, incluye 50.000 sinónimos, 5.000 antónimos, 70.000 etiquetas temáticas, 2.000 nombres científicos, 8.000 americanismos, mapas lingüísticos, un conjugador verbal de 14.000 verbos y, naturalmente, las funciones de imprimir, exportar, ayuda e incorporación de nuevos términos. La pantalla se divide en dos partes: a un lado, información semántica y al otro, referencias gramaticales y paralingüísticas. Los iconos resultan visualmente significativos y se distribuyen ordenadamente en los bordes de la ventana. El diccionario se ha diseñado para sacar el máximo partido del ratón, el teclado se usa únicamente para introducir búsquedas. PVP: 19.500 Ptas. MI PRIMER DICCIONARIO INTERACTIVO, GENIAL Y ALUCINANTE. ZETA MULTIMEDIA
Dirigido a niños en edad de aprender a leer y escribir. Contiene juegos y ejercicios de lectoescritura. Letras coloreadas al estilo infantil, dibujos, animaciones y más de mil palabras. P.V.P: 4.900 Ptas. DICCIONARIO GENERAL DE LA LENGUA ESPAÑOLA VOX.
97.226 entradas, 172.321 acepciones. Versión PC y MAC en el mismo CD-ROM. Incluye conjugador de verbos regulares e irregulares. Sistema tradicional de búsqueda de palabras por orden alfabético. Permite también la búsqueda con operadores, claves y filtros, y la búsqueda inversa, por terminaciones y rimas. Incorpora, además, la "búsqueda asistida" en la que un corrector ortográfico permite encontrar incluso las definiciones de palabras mal escritas y un lematizador las de sintagmas nominales en plural o núcleos verbales en forma personal. Puede instalarse completamente en el disco duro, lo que hace innecesario insertar el CD cada vez que se utiliza. Rapidez de consulta. Interfaz intuitiva con posibilidades de personalización. Ayuda en español e inglés. PVP: 9.950 pts.DICCIONARIOS Y TÉRMINOS INFORMÁTICOS La 21ª edición del D.R.A.E. registra únicamente 41 palabras con la abreviatura Inform.: A ellas, podemos unir 6 de la abreviatura Electrón.: Esta escasez de términos digitales será corregida, en parte, con nuevas entradas en la próxima edición del Diccionario, como la castellanizada "cederrón", que ha provocado cierta polémica. Mientras tanto, los ordenadores y sus legiones (joystick, keyboard, pixel, CD-i, kilobyte, hardware, mouse, megabyte, baudio, shareware, ROM, intranet, cluster, cobol, e-mail, network, software, output, plug-in, cliquear, browser, bus, byte, RAM, freeware, scanner, fortran, input, hacker, on-line, backup, display, fractal, dump, basic, modem, web, plotter ) nos invaden, facilitándonos quizá la vida, pero complicándonos la fonética. Queda americanizado este idioma. Los neologismos tecnológicos viajan sin papeles, como los inmigrantes. No tienen pasaporte, carta de trabajo en nuestra lengua. La Academia no les da puerta y ellos dan puerta a la Española. No nos confundamos. La tecnología no viaja en pateras (palabra que el D.R.A.E. no registra en la acepción que aquí utilizo). Viene por fibra óptica y a ritmo de microchip. Casi nunca disfraza su origen extranjero: ¿para qué? Para ella no hay policía ni aduanas. Representa el progreso, el orgullo blanco y sajón. Esconderse es de negros y magrebíes. Una cosa es venirse a pedir y otra, a conquistar. El vocabulario informático se va popularizando. En la mayoría de las ocasiones, ni siquiera tiene la cortesía de adaptarse a nuestra pronunciación. Da igual. Tiene al público de su lado. ¿Qué tal marchan sus conocimientos virtuales? Si conoce estos términos, es usted un experto. Si no, deberá aprender inglés Informática, quiero decir. Sin su aguja de ciber-marear, estará perdido. alfanumérico, analógico, caaplicacióncampocaráctercargarcarpeta clónico, cacolgarcomandocompatiblecompilarconfiguraciónconfigurarcopiadigitalizardirectorio, riaeditarejecutarensambladorentornoespecificación filtrohipertextoinicializar informatizarinstrucciónintegrado, dainteractivo, va microprocesadormonitor multimediaorganigramapantallaperiférico, caportátilredsalidasecuenciaservidor, rasubrutina telemático,ca terminalvirus
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